terça-feira, 21 de junho de 2011

Todos conocen la serie CSI Las Vegas (investigación criminal). Después surgió la CSI Maiame, con el sabe-todo Raquel. Surgió CSI Nueva York. CSI Toronto abortó.
Después del caso del asesino de la cruz, de Aquidauana, fue preciso criar un órgano especial para solucionar los casos más escabrosos, cabelludos y estrambóticos. Así fue criada la sección regional del célebre Centro Criminal de Investigación. Como aquí impera la síndrome de Chacrinha[1] no solo en las fotocopiadoras: Nada se cría, todo se copia, presentamos
CSI Campo Grande
Este es el primer CSI con personajes reales. La idea es que alguien se incomode y procese la página. ¡Por favor!: Alguien procese, con derecho a escándalo, noticia en periódico, policía con sirena, el diablo-a-cuatro, que es para tener éxito.


[1] Chacrinha: Famoso presentador de programa de auditorio televisivo en los años 1960, 70 y 80, con una de sus famosas frases: Nada se cría, todo se copia.

Episodio 1
El maniaco del tereré
Texto de Mario Jorge Lailla Vargas
1
El misterioso serial tereré
Los investigadores estaban todos reunidos en la hora del recreo, en la tradicional roda-de-tereré.
— ¿Ustedes sabían que el Irak si convirtió en el mayor importador de hierba-mate? Pues entonces. Les gustó tanto que están haciendo hasta un carnaval con desfile con carro alegórico y todo. En tres etapas. Primero el abre-ala, el carro-guampa. En el medio aparece el carro-hierba. Y, encerrando el desfile, de una vez por todas, el carro-bomba.
Mal Ciro Chan terminó de contar el chiste cuando el jefe Gláuder interrumpió, chamando los investigadores para atender a una ocurrencia.
— Eh, Glau. ¿También irás. Ya estás confiando en Pauloco. Acabó la paranoia de que tenga una recaída en la manía de ráquer?
— ¡Ay. CSI en tercer mundo no es fácil! Tener de aceptar un menor como perito deja cualquiera escalofriado. Y aún tú como aprendiz. ¿Y Natalia donde está?
— Hablando con el enamorado virtual en internete.
— Más una para caer en el cuento de la foto.
— Así es. Ya dije que la foto que el tipo envía es de Tom Cruise pero en el encuentro quien aparece es Sergio Cruz.
Pasando delante de la puerta de entrada alguien que llegaba preguntó:
— ¿Aquí es el Cié-sai?
— ¡Cié-sai es el cacete! — Ciro, indignado — Aquí es el Ceesseí: Centro Super-especial de Investigación.
— ¡Jajaja! Calma, Ciro.
— ¡A más de los maniacos de siempre aún tenemos de lidiar con los asesinos de la gramática!
Llegaron a una casa popular en la villa Ñañá. Natalia dijo:
— Nel chiste este es el barrio más violento. Es que ñañá, en guaraní, significa peleador, provocador. Ciro, ahora tienes de nos contar cual la apodo que nos dieron. Basta de suspenso. Hasta ahora no descubrí.
— La ciudad ya está nos apodando de Los urubúes, pues basta morir un y en seguida aparecemos, cercamos el área y quedamos al rededor del difunto.
— ¡Es verdad! Los seriados siempre empiezan con un escenario crimen y la pericia ya olfateó y está allí. Podrían apodar también de arroz-de-velorio.
Gláuder:
— Pero en este caso no tiene cuerpo. Tal como en otras ocurrencias, sospechamos de homicidio con escamoteo del cadáver. En el momento tenemos de considerar cada evento desaparición.
Entonces empezaron la barredura, colecta de impresión digital, mirando cada esquina, buscando vestigio.
— No veo el día de tener cámara hasta en las casas más humildes. Facilitará tanto nuestro servicio. — Dijo Ciro.
— Pero estás pensando más en ver mujer desnuda que solucionar crimen. ¿No es?, Ciro. — Natalia, con una risita marota.
Atrás de la puerta, preso con cinta adhesiva, un billete en un trozo de cartón, escrito a pincel atómico:
Quien solo aprecia chimarrón
¡Eh tipo así marrón!
Tenga negra suerte o, si marrón
Un tiro a la moda de Cimarron
Preso con cuerda, en un, ¡chi!, amarrón
Natalia:
— ¡Ay, che dios. Un asesino serial burlón. Solo aquí!
Gláuder:
— Parece que tenemos un serial-quíler del tereré. Bien que los jesuitas llamaban la hierba-mate de hierba-del-diablo. En una ocurrencia anterior un tipo desapareció pronto después de una roda-de-tereré en la calzada. La víctima era quien promovió la tererezada. El billete decía que quien usa caneco como guampa tiene de sumir. Otro desapareció porque tomó tereré con refrigerante. Otro porque la hierba era muy vagabunda. Los billetes están quedando más elaborados, en verso rimado, pero parece ser todo obra del mismo maníaco. En la ocurrencia anterior, cuando desapareció un tipo que no aprecia tereré, el billete decía así:
Quien no aprecia tereré
tipo sensato no es
Tiene temblor nel pie
La cabeza lelé
No tiene samba nel pie
Só faz papel de mané
y no le gusta mujer
Ciro:
— Es como aquellos pitseros muy puristas, que sienten un escalofrío al imaginar el cliente poniendo quetchupe en la pitsa.
En el iemiele del CSI doctora Ligia chupaba agua-de-coco con paja, acostada en la red, pues no había cuerpo para autopsiar. Pauloco hizo la análisis del vestigio colectado.
— En los 9 casos de desaparición solo en 2 había vestigio de sangre, y todos eran del desaparecido, sendo que en un de esos dos el desaparecido no es morador de la casa. En todos los casos, excepto en el más reciente, la desaparición fue después de una roda-de-tereré.
— En toda la ciudad solo si habla nel maníaco del tereré o tererecero asesino. El pueblo ya está con miedo de dar unas chupadas en la bomba. — Dijo Gláuder.
— ¡Á, no. Justo ahora que el tereré fue declarado patrimonio cultural del estado! Debe ser cosa esparcida por los patrones, que no quieren que los empleados hagan la roda y pasen horas charlando tontería. O conspiración de la Coca-cola, para eliminar concurrencia. ¿Ves? En el último ni tenía roda.
— Puede ser que el más reciente desaparecido también tomara tereré, solo que solito. El material colectado para análisis contenía resquicio de hierba-mate. En las otras ocurrencias encontramos fragmentos de polvo indicando se tratar de hierba-mate de tereré. Pero en el caso más reciente hubo una escupida y la análisis reveló hierba-mate, mandioca y tapocó.
— ¿Tapocó. Qué es eso? — Dijeron, en unísono. Natalia explicó:
— En Paraguay el tabaco más popular es vendido sin procesar. Hojas secas. No hay sitio que venda eso aquí, a pesar de la grande colonia paraguaya. El sitio más cerca donde se puede obtener es Pedro Juan Caballero, en la frontera con Punta Porã. No, Ciro, ¡no es hermano del cantor Zeca Baleiro! Por eso Pauloco cree que el serial tereré es paraguayo.
Ciro, más porque tiene rivalidad con Pauloco:
— ¡¿Cual?! Solo falta decir que es porque tiene indicio de que hablaba guaraní en la musculatura de la lengua por causa del esfuerzo en pronunciar el y.
— ¿Y como sabes que es tereré y no chimarrón. No puede ser un gaucho? — Dijo Gláuder. — No es solo por causa de los billetes...
En ese instante llegó Natalia, diciendo que los vecinos atestaban que la víctima más reciente, que morava solita, no tenía hábito de tomar tereré ni chimarrón. Pauloco dijo:
— Gláuder, como no eres tererecero ni chimarroncero, no sabes que en ambos se usa la misma hierba, Ilex paraguariensis. Solo que en el chimarrón la hierba es molida más fino, por eso la bomba chimarrónica tiene agujeritos menores, de modo que si alguien usar la hierba de chimarrón y bomba de tereré acabará tosiendo. Gránulos de la hierba en la garganta es tan irritante cuanto miga nel nariz. Y... — Hizo una careta de suspenso, abriendo tanto los ojos — ¡Mirad! La escupida fue por causa de eso. No la banal escupida de los mascadores de tabaco. Hay gránulos de hierba allá del escupe verde.
— Eso mismo. — Dijo Natalia — La víctima mascaba tapocó.
— ¡Óóóóó! Entonces el adeene de la escupida es de la víctima, no del autor. — Dijo Gláuder.
— ¡Pero es claro! El maniaco es loco pero no es burro.
Nel medio de la tarde el tereré estaba servido pero nadie quería ser el primero a se servir. Natalia ni llegó cerca:
— Eso tiene mucha cafeína y quedo sin dormir en la noche.
Ciro miró de lado:
— Esa cosa es muy afrodisíaca. Para soltero queda medio contramano.
Pauloco:
— Entonces. Mucha cafeína. Dejaré para fin de semana. Tomaré una naranjada.
Mal terminó de hablar y fueron chamados a más una ocurrencia. Numa repartición pública un coquetel molotove incendió la cantina y un funcionario fue visto en última vez con vasito desechable de cafecito en la mano. El atentado fue casi en la medianoche, cuando la cantina estaba desierta y dos funcionarios hacían hora-extra. Un billete atrás de la puerta clamaba contra el costumbre del café:
¿El plata de casa cual es?
No el celebre café
En este auto de fe
¿Qué es. Qué es?
Tereré, tereré
¡Eso es que es!
Pero en ese caso el jefe informó que había una monitoraje con cámara en la puerta de entrada por causa de un problema que no quiso revelar.
Nel otro día el detective Elias Franco entregó un cedé con las imágenes obtenidas en la ocasión. Gláuder:
— ¡Eso es que es profesión buena! Basta dejar la cámara allí. Un marido celoso, un funcionario ladino. Nada muy arriesgado.
— ¡Ustedes que piensan! Tiene perro bravo, espino. Hay vez que trepamos nel muro para instalar la cámara y llega la policía pensando que somos ladrones. Y para empeorar hay los detectives piratas, que ensucian nuestro prestigio con los clientes.
Ciro:
— Solo no entiendo como es que los detectives de verdad flagran todo, consiguen atrapar cualquiera listo, ¿como no consiguen atrapar a los detectives piratas?
— Es... Sabe como es, ¿no?: Casa de herrero espeto de palo.
Como un vendaval atingió el sitio horas antes, la cámara giró un poco, de modo que prácticamente solo enfocaba una pilastra. A pesar de equipada con infra-rojo, solo se tenía la imagen de la pilastra. Gláuder:
— La única certeza es que el tipo quedó atrás de la pilastra algún instante que sea. Ni que la cámara tuviese rayo-x daría para ver...
— ¡Eureca! — Ciro abrió exagerado los ojos — El CSI Maiame debe tener tecnología para resolver eso. Recordad aquel episodio donde fue filmada, con celular, una fiesta de adolescente y allá, lejos, alguien levantó la mano. ¡Entonces el equipe de Raquel enfocó dedón, amplió, amplió nel computador, hasta ver la impresión digital y identificar el tipo! El CSI Maiame es el único lugar nel mundo que tiene esa tecnología tan espantosa. Y fue Raquel quien la desarrolló.
— ¿Pero Raquel no es nombre de mujer?
— Es Horacio pero el apodo Raquel vengó aquí porque pronuncian Oruéitchiou. Y en al acento atropellado americano parecía Ruéitchel, Raquel. Raquel sabe todo, hace todo, es todo. Es el mejor nel tiro, habla castellano, todo sabe y en todo es el mejor, en aquel estilo durón Humphrey Bogart. Creo que, como en Monk, es quien escribe el guión. Entonces la vanidad aflora. Solo no pusieron algún personaje lo llamar de bonitón porque quedaría ridículo con aquella cara de maracuyá seco. Como es muy modesto pedió para decir que fue él quien inventó la técnica pero prefiere quedar anónimo. Y la gente dice que su entrenador solo puede ser Leonardo da Vinci.
— ¡Caramba! Parece que hay sector de peluquero o de lavandería nel CSI. ¡Muy bien! Pero no lo llames Raquel nel imedio, o entonces no recibiremos ayuda.
En un tesapirín bajó, nel computador, el archivo Movie rotator.rar y no perdieron tiempo.
— ¿No dije que Raquel resolvería la cosa? La cámara solo filmó la pilastra y precisamos ver quien está atrás. Raquel dijo que si la cámara tuviese rayo-x daría para amplificar. Pero este programa hace lo siguiente: Marco aquí, tchán, y clicando aquí la imagen gira lateralmente, ¡así. Podemos ver el bandido de espaldas y de perfil!
— Pero no resultó porque está con capacete motociclístico.
2
El tereré es el cebo
El personal quedó discutiendo la estrategia a ser adoptada. Pero todo lo que tenían era un maniaco fanático por tereré. Gláuder:
— Tenemos de actuar pronto. Una hesitación y más una víctima. A más de eso, los productores de hierba-mate están presionando. Hoy recibí una comisión del Mercadón, reclamando de la queda en la venta de la hierba.
— Lamentamos admitir, pero tenemos de llamar Mario. — Dijo Ciro.
— ¡Putz! Toda vez tenemos de chamar Mario, para resolver algún pepino. — Desde aquella vez que ganó la chica de Ciro en un juego de pingue-pongue que no lo vimos más.
— ¡Esperad! Ganó de burla.
— Vamos pronto. Debemos montar una trampa que sea irresistible al tererecero fanático.
Ciro y Natalia fueron encontrar Mario. El tereré fue servido en la mesa del quintal, al pie de la morera. Natalia:
— ¿Cual es el sabor hoy?
— Mora de vez con hoja de mora, jurubeba y rompe-piedra.
— Para Mario el tereré hace lo mismo efecto del espinafre para Popai. — Ciro, mirando de lado, como si procurando algo — Creo que cuando nosotros no mirando pondrá una pitada de súper-cacahuete de Súper-Goofy.
— Tereré es bebida exquisita. Muy superior al café. Se compara al vino en la importancia y en la variedad de sabor que se puede obtener. Esnobismo y necedad es que impiden de se reconocer eso. Es la síndrome de santo de casa no hace milagro. A más de tener anti-oxidante y diversas substancias sumamente benéficas.
— ¿Entonces manera cierta y errada de servir?
— Tiene lo que sería de más buen-gusto. Como la hierba es amarga el costumbre no se esparció nel restante de Brasil. Porque solo tomaban con agua fría. Es cuestión de saber preparar. A final, si cocinar solo fríjol y agua, sin tempero, ¿no queda malo? Con el tereré es lo mismo. Pero haciendo como este aquí, un refresco colado en paño, bien balanceado, agridulce, se torna una merienda. Con mora de vez ni precisa endulzar. Pero experimentemos este otro, con acerola fermentada, que queda muy achampañada.
— Aquel último, con jarope de taperebá, no conseguíamos parar de tomar. — Natalia rasguñó nel sudor de hielo de la jarra, con el dedo.
— Es eso mismo que precisamos. — Ciro expuso el caso — Tenemos un maniaco que está atacando los que desvirtúan y o desprestigian el tereré. Precisamos preparar una trampa irresistible. ¿Pero no es pura locura del tipo. Donde se vio tereré requintado, como si fuese té inglés o japonés?
— Tereré tiene ritual específico, sí. No el formalismo exagerado del té inglés y japonés pero tiene: Es servido en la guampa de cuerno bovino, lijado cuma una hoja del cerrado, que parece lija. Queda bien liso. Se pone la hierba, se inclina 90º, tapando con la palma de la mano, de modo que la hierba se disponga al largo de la pared, se vuelve de vagar, derramando el líquido en la parte que quedó oca, hasta la mitad, de modo que la hierba desmorone a poco. Se tapa la boca de la bomba con el dedo, para barrar el aire en cuanto se va introduciendo nel líquido. Al llegar al fundo se destapa. Toda vez que revolver la hierba con la bomba hay de la tapar con el dedo, para evitar entupir. El líquido es servido de vagar, procurando mantener la hierba superior en máximo de tiempo sin absorber líquido. Al rededor de la mesa el siguiente a tomar es quien está en la derecha. Y así va rodando. Si bien que mi padre cuenta que tenía un hacendero que tomaba, servía al siguiente, tomaba, servía al otro... Si decir Gracias es porque no quiere más. Cuenta de un que dijo así y reclamó que no lo sirvieron más. pero dijiste Gracias. Respondió: ¡Gracias, para agradecer!
Expusieron el caso del maniaco del tereré.
— Hummmmm. No sé... pero está pareciendo algún despiste.
— ¿Despiste?
— Sí. Es que ese idealista no está así tan coherente. Parece más un idealista de polichinelo. Pero, de cualquiera forma, si es partidario podrá morder el cebo. Mi plan es hacer un evento, una exposición. Ahora que el tereré fue tumbado como patrimonio cultural, cae bien un evento con mucha publicidad. Un evento de degustación y palestra. Esa parte dejad conmigo. Pondrán cámaras en ángulos estratégicos para analizar la reacción facial de los sospechosos. Entonces entrará en escena un tererecero torpe. Los que hicieren cara-fea serán sospechosos. Entonces la SUATE Campo Grande se encargará de seguir a los sospechosos. Y para mí será óptimo para divulgar el proyecto de mi libro de oro del tereré.
— Muy bien. Entonces vamos a la sed, para detallar el plan.
Los mejores profesionales de seguridad fueron reclutados. Cada supermercado cedió un experto en vigilar la monitoraje de las cámaras, con agilidad en flagrar hurto de mercadería. Otros, de radio en mano, se encargaban de completar la observación de los no enfocados por cámara y cambiar el enfoque si considerar interesante.
Empezó la palestra, con intervalos de degustación. La abertura fue un cuadro de comedia, sirviendo atolondrado, en un vaso de vidrio. Pronto un sospechoso se destacó, abriendo desmesurado los ojos, poniendo las manos en la cabeza, dando un soplo de enfado y exclamando un indignado, si bien que bajo y discreto: ¡Hijo-de -puta!
Todo transcurrió normalmente, hasta casi el final. Pero he que, de repente, el sospechoso dio un grito pavoroso y corrió, desvariado, a la calle.
Doctora Ligia no sabía explicar qué ocurrió al sospechoso, atrapado luego después de la desvariada corrida.
— Corrió como loco, en dirección al mato. Parece en choque, la mente vacía. ¡Muy raro! Tan raro cuanto el tipo portar un vidriecito de somnífero, que nada tiene a ver con su estado. Imposible somnífero causar ese efecto. ¡Que misterio!
3
Zumbi tereré
Mario llamó a Ciro y subió en la escalera de aluminio para retirar el libro La isla de la magia, de William B. Seabrook.
— Mires aquí, Ciro. Dijiste que el sospechoso tuve un ataque así que un garzón pasó con una bandeja con salgado. Comió un y enloqueció.
— Sí. Y la pericia comprobó no haber salgado alterado ni el tipo fue envenenado o dopado. ¿Como puede haber alteración tan repentina?
— En la verificación de las imágenes se constató que el tipo tenía un comportamiento robótico, medio sonambúlico. Veas aquí, nel libro, cuyo autor viajó muchos años en Haití. Dice que es sabido que no se debe dar alimento salgado a un zombi, pues eso lo hace tomar conciencia de su condición, lo que causa una crisis de desespero. Dos referencias, página 80 y 82, capítulo 2 de la parte 3, La magia negra.
— ¿Comoés. Zombi. Estás loco?
— Olvides el estereotipo propalado por el cine, tebeo y literatura barata. El zumbismo es un fenómeno real. Cuando alguien quería reclutar esclavo usaba (o usa, quien-sabe) un narcótico catalético que destruía el área cerebral de la conciencia. La víctima era tomada como muerta. Pronto desenterraba clandestinamente ese ser, vivo pero en extraño estado comatoso, con comportamiento robótico. Es el zombi, el muerto-vivo. La ignorancia popular, deformaba el fenómeno, criando una superstición, un estereotipo, con aire sobrenatural, creyendo ser un muerto que se levanta de la tumba.
— ¡Caramba. Eso existe de verdad!
— ¿Y quien tendría interés en reclutar zombi aquí? Solamente algún de aquellos hacenderos que utilizan mano de obra esclava.
— ¡Entonces todo aquel asunto de activismo pro-tereré, anti-café, y tal, no pasaba de despiste!
Una paciente investigación descubrió que en una hacienda nel Pantanal trabajaba un ejército de zombi. A través de la misión brasileña en Haití vino el narcótico zumbístico. Un grupo especial zombi fue entrenado para aplicar un somnífero común en una víctima adecuada. Rápidamente una cuadrilla nada zombi robaba el adormecido y en la hacienda era aplicado el somnífero catalético. Por causa de la modernidad, pues hoy el cadáver va al iemeele, no daba para hacer el tradicional entierro seguido de desentierro. Por eso era necesario forjar desaparición misteriosa.
La SUATE Campo Grande desbarató la hacienda pero el hacendero consiguió escapar, no se sabe si con el somnífero catalético, pues apenas algunos frascos fueron encontrados en una caja de zapato de cartón.

domingo, 19 de junho de 2011


Todos conhecem a série CSI Lasvegas (investigação criminal). Depois surgiu a CSI Maiame, com o sabe-tudo Raquel. Surgiu CSI Nova Iorque. CSI Toronto abortou.
Depois do caso do assassino da cruz, de Aquidauana, foi preciso criar um órgão especial pra resolver os casos mais escabrosos, cabeludos e estrambóticos. Assim foi criada a seção regional do famigerado Centro Criminal de Investigação. Como aqui impera a síndrome de Chacrinha não só nas fotocopiadoras: Nada se cria, tudo se copia, apresentamos
CSI Campo Grande
Este é o primeiro CSI com personagens reais. A idéia é que alguém se incomode e processe a página. Por favor!: Alguém processe, com direito a barraco, manchete no jornal Nacional, polícia com sirene, o diabo-a-quatro, que é pra fazer sucesso.

Episódio 1
O maníaco do tereré
Texto de Mário Jorge Lailla Vargas
1
O misterioso serial tereré
Os investigadores estavam todos reunidos na hora do recreio, na tradicional roda-de-tereré.
— Cês sabiam que o Iraque virou o maior importador de erva-mate? Pois é. Gostaram tanto que estão fazendo até um carnaval com desfile com carro alegórico e tudo. Em três etapas. Primeiro o abre-ala, o carro-guampa. No meio aparece o carro-erva. E, encerrando o desfile, duma vez por todas, o carro-bomba.
Mal Ciro Chã terminou de contar a piada quando o chefe Gláuder interrompeu, chamando os investigadores pra atender uma ocorrência.
— Ué, Glau. Também irás? Já tá confiando em Pauloco? Acabou a paranóia de que tenha uma recaída na mania de ráquer?
— Ai! CSI em terceiro mundo não é fácil! Ter de aceitar um mirim como perito deixa qualquer um arrepiado. E ainda tu como estagiário. E Natália onde está?
— Falando com o namorado virtual na internete.
— Mais uma pra cair no conto da foto.
— Pois é. Já falei que a foto que o cara manda é de Tom Cruise mas no encontro quem aparece é Sérgio Cruz.
Passando diante da porta de entrada alguém que chegava perguntou:
— Aqui é o Cié-sai?
— Cié-sai é o cacete! — Ciro, indignado — Aqui é o Ceesseí: Centro Super-especial de Investigação.
— Hahaha! Calma, Ciro.
— Além dos maníacos costumeiros ainda temos de lidar com os assassinos da gramática!
Chegaram a uma casa popular na vila Nhanhá. Natália disse:
— Na piada este é o bairro mais violento. É que nhanhá, em guarani, significa briguento, provocador. Ciro, agora tens de nos contar qual o apelido que nos deram. Chega de suspense. Até agora não descobri.
— A cidade já está nos apelidando de Os urubus, pois basta morrer um e em seguida aparecemos, cercamos a área e ficamos em volta do defunto.
— É mesmo! Os seriados sempre começam com um cenário crime e a perícia já farejou e está ali. Poderiam apelidar também de arroz-de-velório.
Gláuder:
— Mas neste caso não tem corpo. Tal como noutras ocorrências, suspeitamos de homicídio com escamoteagem do cadáver. Por enquanto temos de considerar cada evento desaparição.
Então começaram a varredura, coleta de impressão digital, perscrutando todos os cantos, buscando vestígio.
— Não vejo o dia de ter câmera até nas casas mais humildes. Facilitará tanto nosso serviço. — Disse Ciro.
— Mas estás pensando mais em ver mulher pelada que solucionar crime. Não é?, Ciro. — Natália, com uma risota marota.
Atrás da porta, preso com fita crepe, um bilhete num pedaço de papelão, escrito a pincel atômico:
Quem só gosta de chimarrão
Eta sujeito assim marrão!
Tenha negra sorte ou, se marrom
Um tiro à moda de Cimarron
Preso com corda, num, chi!, amarrão
Natália:
— Ai!, che dios! Um assassino serial gozador! Só aqui!
Gláuder:
— Parece que temos um serial-quíler do tereré. Bem que os jesuítas chamavam a erva-mate de erva-do-diabo. Numa ocorrência anterior um sujeito desapareceu logo após uma roda-de-tereré na calçada. A vítima era quem promoveu a tererezada. O bilhete dizia que quem usa caneco como guampa tem de sumir. Outro desapareu porque tomou tereré com refrigerante. Outro porque a erva era muito vagabunda. Os bilhetes estão ficando mais elaborados, em verso rimado, mas parece ser tudo obra do mesmo maníaco. Na ocorrência anterior, quando desapareceu um sujeito que não gosta de tereré, o bilhete dizia assim:
Quem não gosta de tereré
sujeito sensato não é
Tem tremedeira no pé
A cabeça lelé
Não tem samba no pé
Só faz papel de mané
e não gosta de mulher
Ciro:
— É como aqueles pitseiros muito puristas, que sentem um calafrio ao imaginar o cliente pondo quetchupe na pitsa.
No iemiele do CSI doutora Lígia chupava água-de-coco no canudo, deitada na rede, pois não havia corpo pra autopsiar. Pauloco fez a análise do vestígio recolhido.
— Nos 9 casos de desaparição só em 2 havia vestígio de sangue, e todos eram do desaparecido, sendo que num desses dois o desaparecido não é morador da casa. Em todos os casos, exceto no mais recente, a desaparição foi subseqüente a uma roda-de-tereré.
— Em toda a cidade só se fala no maníaco do tereré ou tererezeiro assassino. O povo já está com medo de dar umas chupadas na bomba. — Disse Gláuder.
— Á, não! Logo agora que o tereré foi declarado patrimônio cultural do estado! Deve ser coisa espalhada pelos patrões, que não gostam que os empregados façam a roda e passem horas jogando conversa fora. Ou conspiração da Coca-cola, pra eliminar concorrência. Tá vendo? No último nem tinha roda.
— Pode ser que o mais recente desaparecido também tomara tereré, só que sozinho. O material recolhido pra análise continha resquício de erva-mate. Nas outras ocorrências encontramos fragmentos de pó indicando se tratar de erva-mate de tereré. Porém no caso mais recente houve uma cuspida e a análise revelou erva-mate, mandioca e tapocó.
— Tapocó? O que é isso? — Disseram, em uníssono. Natália explicou:
— No Paraguai o fumo mais popular é vendido sem processamento. Folhas secas. Não há lugar que venda isso aqui, apesar da grande colônia paraguaia. O lugar mais perto onde se pode obter é Pedro João Cavaleiro, na fronteira com Ponta Porã. Não, Ciro, não é irmão do cantor Zeca Baleiro! Por isso Pauloco está achando que o serial tereré é paraguaio.
Ciro, mais porque tem rixa com Pauloco:
— Qualé?! Só falta dizer que é porque tem indício de que falava guarani na musculatura da língua por causa do esforço em pronunciar o y.
— E como sabes que é tereré e não chimarrão? Não pode ser um gaúcho? — Disse Gláuder. Não é só por causa dos bilhetes...
Nesse instante chegou Natália, dizendo que os vizinhos atestavam que a vítima mais recente, que morava sozinha, não tinha hábito de tomar tereré nem chimarrão. Pauloco disse:
— Gláuder, como não és tererezeiro nem chimarronzeiro, não sabes que em ambos se usa a mesma erva, Ilex paraguariensis. Só que no chimarrão a erva é moída mais fino, por isso a bomba chimarrônica tem furinhos menores, de modo que se alguém usar a erva de chimarrão e bomba de tereré acabará tossindo. Grânulos da erva na garganta é tão irritante quanto farofa no nariz. E... — Fez uma careta de suspense, arregalando os olhos — Olha-só! A cuspida foi por causa disso. Não a costumeira cuspida dos mascadores de fumo. Há grânulos de erva além do cuspe verde.
— Isso mesmo. — Disse Natália — A vítima mascava tapocó.
— Óóóóó! Então o adeene da cuspida é da vítima, não do autor. — Disse Gláuder.
— Mas é claro! O maníaco é doido mas não é burro.
No meio da tarde o tereré estava servido mas ninguém queria ser o primeiro a se servir. Natália nem chegou perto:
— Isso aí tem muita cafeína e fico sem dormir na noite.
Ciro olhou de lado:
— Esse treco é muito afrodisíaco. Pra solteiro fica meio contramão.
Pauloco:
— Pois é. Muita cafeína. Deixarei pro fim-de-semana. Tomarei uma laranjada.
Mal terminou de falar e foram chamados a mais uma ocorrência. Numa repartição pública um coquetel molotove incendiou a cantina e um funcionário foi visto em última vez com copinho descartável de cafezinho na mão. O atentado foi quase na meia-noite, quando a cantina estava deserta e dois funcionários faziam hora-extra. Um bilhete atrás da porta clamava contra o costume do café:
O prata-da-casa qual é?
Não o famigerado café
Neste auto-de-fé
O que é? O que é?
Tereré, tereré
Isso é que é!
Mas nesse caso o chefe informou que havia uma monitoragem com câmera na porta de entrada por causa dum problema que não quis revelar.
No outro dia o detetive Elias Franco entregou um cedê com as imagens obtidas na ocasião. Gláuder:
— Isso é que é profissão boa! Só deixar a câmera ali. Um marido ciumento, um funcionário ladino. Nada muito arriscado.
— Cês que pensam! Tem cachorro brabo, espinho. Tem vez que trepamos no muro pra instalar a câmera e chega a polícia pensando que somos ladrões. E pra piorar tem os detetives piratas, que sujam nosso cartaz com os clientes.
Ciro:
— Só não entendo como é que os detetives de verdade flagram tudo, conseguem pegar qualquer espertinho, como não conseguem pegar os detetives piratas?
— É... Sabe como é, né?: Casa de ferreiro espeto de pau.
Como um vendaval atingiu o local horas antes, a câmera girou um pouco, de modo que praticamente só focalizava uma pilastra. Apesar de equipada com infra-vermelho, só se tinha a imagem da pilastra. Gláuder:
— A única certeza é que o sujeito ficou atrás da pilastra algum instante que seja. Nem que a câmera tivesse raio-x daria pra ver...
— Eureca! — Ciro arregalou os olhos — O CSI Maiame deve ter tecnologia pra resolver isso. Lembram daquele episódio onde foi filmada, com celular, uma festa de adolescente e lá, longe, alguém levantou a mão. Então a equipe de Raquel focou no dedão, ampliou, ampliou no computador, até ver a impressão digital e identificar o sujeito? O CSI Maiame é o único lugar no mundo que tem essa tecnologia tão espantosa. E foi Raquel quem a desenvolveu.
— Mas Raquel não é nome de mulher?
— É Horácio mas o apelido Raquel pegou aqui porque pronunciam Oruêitchiou. E no sotaque atropelado americano parecia Ruêitchel, Raquel. Raquel sabe tudo, faz tudo, é tudo. É o melhor atirador, fala castelhano, tudo sabe e em tudo é o melhor, naquele estilo durão Humphrey Bogart. Acho que, como em Monk, é quem escreve o roteiro. Então a vaidade aflora. Só não puseram alguma personagem o chamar de bonitão porque ficaria ridículo com aquela cara de maracujá seco. Como é muito modesto pediu pra dizer que foi ele quem inventou a técnica mas prefere ficar anônimo. E o pessoal diz que seu treinador só pode ser Leonardo da Vinci.
— Caramba! Parece que tem setor de cabeleireiro ou de lavadeira no CSI. Tá bom! Mas não o chames de Raquel no imeio, senão não receberemos ajuda.
Num tessapirim baixou, no computador, o arquivo Movie rotator.rar e não perderam tempo.
— Não falei que Raquel resolveria a parada? A câmera só filmou a pilastra e precisamos ver quem está atrás. Raquel disse que se a câmera tivesse raio-x daria pra amplificar. Mas este programa faz o seguinte: Marco aqui, tchã, e clicando aqui a imagem gira lateralmente, assim! Podemos ver o bandido de costas e de perfil!
— Mas não adiantou porque está com capacete motociclístico.
2
O tereré é a isca
O pessoal ficou discutindo a estratégia a ser adotada. Mas tudo o que tinham era um maníaco fanático por tereré. Gláuder:
— Temos de agir logo. Uma hesitação e mais uma vítima. Além do que os produtores de erva-mate estão pressionando. Hoje recebi uma comissão do Mercadão, reclamando da queda na venda da erva.
— Lamentamos admitir, mas temos chamar Mário. — Disse Ciro.
— Putz! Toda vez temos de chama Mário, pra resolver algum pepino. — Desde aquela vez que ganhou a namorada de Ciro num jogo de pingue-pongue que não o vimos mais.
— Peraí! Ganhou de brincadeira.
— Vamos logo. Temos montar uma cilada que seja irresistível ao tererezeiro fanático.
Ciro e Natália foram encontrar Mário. O tereré foi servido na mesa do quintal, ao pé da amoreira. Natália:
— Qual é o sabor hoje?
— Amora de vez com folha de amora, jurubeba e quebra-pedra.
— Pra Mário o tereré faz o mesmo efeito do espinafre pra Popai. — Ciro, olhando de lado, como se procurando algo — Aposto que quando não estivermos olhando porá uma pitada de super-amendoim de Super-pateta.
— Tereré é bebida fina. Muito superior ao café. Se compara ao vinho na importância e na variedade de sabor que se pode obter. Esnobismo e bestice é que impedem de se reconhecer isso. É a síndrome do santo de casa não faz milagre. Além de ter anti-oxidante e diversas substâncias sumamente benéficas.
— Então tem jeito certo e errado de servir?
— Tem o que seria de mais bom-gosto. Como a erva é amarga o costume não se espalhou no resto do Brasil. Porque só tomavam com água fria. É questão de saber preparar. Afinal, se cozinhar só feijão e água, sem tempero, não fica ruim? Com o tereré é a mesma coisa. Mas se fizer, como este aqui, um refresco coado no pano, bem balanceado, agridoce, vira um petisco. Com a amora de vez nem precisa adoçante. Mas experimentemos este outro, com acerola fermentada, que fica bem achampanhada.
— Aquele último, com xarope de cajá, a gente não conseguia parar de tomar. — Natália rabiscou no suor de gelo da jarra, com o dedo.
— É isso mesmo que precisamos. — Ciro expôs o caso — Temos um maníaco que está atacando os que desvirtuam e ou desprestigiam o tereré. Precisamos preparar uma armadilha irresistível. Mas não é pura doidice do cara? Onde se viu tereré requintado, como se fosse chá inglês ou japonês?
— Tereré tem ritual específico, sim. Não o formalismo exagerado do chá inglês e japonês mas tem: É servido na guampa de chifre bovino, lixado cuma uma folha do cerrado, que parece lixa. Fica bem liso. Se põe a erva, se inclina 90º, tapando com a palma da mão, de modo que a erva se disponha ao longo da parede, se volta devagar, derramando o líquido na parte que ficou oca, até a metade, de modo que a erva desmorone aos poucos. Se tapa a boca da bomba com o dedo, pra barrar o ar enquanto se vai introduzindo no líquido. Ao chegar ao fundo se destapa. Toda vez que for revolver a erva com a bomba tem de a tapar com o dedo, pra evitar entupir. O líquido é servido devagar, procurando manter a erva superior o máximo de tempo sem absorver líquido. Em volta da mesa o seguinte a tomar é quem está na direita. E assim vai rodando. Se bem que meu pai conta que tinha um fazendeiro que tomava, servia ao seguinte, tomava, servia ao outro... Se disser Obrigado é porque não quer mais. Conta dum que disse assim e reclamou que não o serviram mais. Mas disseste Obrigado. Respondeu: Obrigado, pra agradecer!
Expuseram o caso do maníaco do tereré.
— Hummmmm. Não sei... mas tá parecendo algum despiste.
— Despiste?
— Sim. É que esse idealista não tá assim tão coerente. Parece mais um idealista de polichinelo. Mas, de qualquer forma, se é aficionado poderá morder a isca. Meu plano é fazer um evento, uma exposição. Agora que o tereré foi tombado como patrimônio cultural, cai bem um evento com muita publicidade. Um evento de degustação e palestra. Essa parte podeis deixar comigo. Colocarão câmeras em ângulos estratégicos pra analisar a reação facial dos suspeitos. Então entrará em cena um tererezeiro trapalhão. Os que fizerem cara-feia serão suspeitos. Então a SUATE Campo Grande se encarregará de seguir os suspeitos. E pra mim será ótimo pra divulgar o projeto de meu livro de ouro do tereré.
— Certo. Então vamos à sede, pra detalhar o plano.
Os melhores profissionais de segurança foram recrutados. Cada supermercado cedeu um experto em vigiar a monitoragem das câmeras, com agilidade em flagrar furto de mercadoria. Outros, de radinho em punho, se encarregavam de completar a observação dos não focalizados por câmera e mudar o foco se achar interessante.
Começou a palestra, com intervalos de degustação. A abertura foi um quadro de comédia, servindo desleixado, num copo de vidro. Logo um suspeito se destacou, arregalando os olhos, pondo as mãos na cabeça, dando um sopro de enfado e exclamando um indignado, embora baixo e discreto: Filho-da-puta!
Tudo transcorreu normalmente, até quase o final. Mas eis que, de repente, o suspeito deu um grito medonho e correu, desvairado, à rua.
Doutora Lígia não sabia explicar o que aconteceu ao suspeito, capturado logo após a desvairada corrida.
— Correu feito louco, em direção ao mato. Parece em choque, a mente vazia. Muito estranho! Tão estranho quanto o sujeito portar um vidrinho de sonífero, que nada tem a ver com seu estado. Impossível o sonífero causar esse efeito. Que mistério!
3
Zumbi tereré
Mário chamou Ciro e subiu na escada de alumínio pra retirar o livro A ilha da magia, de William B. Seabrook.
— Olhes aqui, Ciro. Disseste que o suspeito teve um chilique assim que um garção passou com uma bandeja com salgado. Comeu um e endoidou.
— Sim. E a perícia comprovou não haver salgado alterado nem o sujeito foi envenenado ou dopado. Como pode ter alteração tão repentina?
— Na verificação das imagens se constatou que o sujeito tinha um jeitão robótico, meio sonambúlico. Vejas aqui, no livro, cujo autor viajou muitos anos no Haiti. Diz que é sabido que não se deve dar alimento salgado a um zumbi, pois isso o faz tomar consciência de sua condição, o que causa uma crise de desespero. Duas referências, página 80 e 82, capítulo 2 da parte 3, A magia negra.
— Cumé-quié? Zumbi? Tá doido?
— Esqueças o estereótipo propalado por cinema, quadrinho e literatura barata. O zumbismo é um fenômeno real. Quando alguém queria aliciar escravo usava (ou usa, sei-lá) um narcótico catalético que destruía a área cerebral da consciência. A vítima era tomada como morta. Logo desenterrava clandestinamente esse ser, vivo mas em estranho estado comatoso, com comportamento robótico. É o zumbi, o morto-vivo. A ignorância popular, deturpava o fenômeno, criando uma superstição, um estereótipo, com ar sobrenatural, acreditando ser um morto que se levanta da tumba.
— Caramba! Isso existe mesmo!
— E quem teria interesse em aliciar zumbi aqui? Somente algum daqueles fazendeiros que utilizam mão-de-obra escrava.
— Então todo aquele papo de ativismo pró-tereré, anti-café, e tal, não passava de despiste!
Uma paciente investigação descobriu que numa fazenda no Pantanal trabalhava um exército de zumbi. Através da missão brasileira no Haiti veio o narcótico zumbístico. Um grupo especial zumbi foi treinado pra aplicar um sonífero comum numa vítima adequada. Rapidamente uma quadrilha nada zumbi roubava o adormecido e na fazenda era aplicado o sonífero catalético. Por causa da modernidade, pois hoje o cadáver vai ao iemeele, não dava pra fazer o tradicional enterro com subseqüente desenterro. Por isso era necessário forjar desaparição misteriosa.
A SUATE Campo Grande desbaratou a fazenda mas o fazendeiro conseguiu escapar, não se sabe se com o sonífero catalético, pois apenas alguns frascos foram encontrados numa caixa de sapato de papelão.

quinta-feira, 16 de junho de 2011


Dröm är dröm och saga saga
Sonho é sonho e saga é saga
Sueño es sueño y saga es saga
Agnetha Fältskog
CD Tio år med Agnetha (10 anos com Agnetha) (10 años con Agnetha) (1968-1979)
Dröm är dröm och saga saga
Sonho é sonho e saga é saga
Sueño es sueño y saga es saga
Drömmer det gör blott dom svaga
Sonhador nem tem idéia vaga
Soñador ni tiene idea vaga
Det som skett är gjort och redan
Tal esboço está feito e já
Tal esbozo está hecho y ya
episod för länge sedan
episódio de longo alcance há
episodio de largo alcance hay
Många av oss bär på minnen av en tid som en gång varit
Muitos lembramos um tempo que passou
Muchos recordamos un tiempo que pasó
Andra har, kanhända, minnen av en vän som en gång farit
Depois ter, talvez, lembrança dum amigo que se foi
Después tener, tal vez, recuerdo de un amigo que se fue
 
Dröm är dröm och saga saga
Sonho é sonho e saga é saga
Sueño es sueño y saga es saga
Drömmer det gör blott dom svaga
Sonhador nem tem idéia vaga
Soñador ni tiene idea vaga
Men ibland I svåra stunder
Que homens em eventual dificuldade
Que hombres en eventual dificultad
Kan, en drömbild, bli ett under
Podem, em sonho, obter milagre
Pueden, en sueño, obtener milagro
Ty man saknar aldrig juni som man gör I januari
Jamais se discutir em junho o que fazer em janeiro
Jamás se discutir en junio lo que hacer en enero
Längtar aldrig efter juli som I mörka februari
Nunca suspirar em julho por uma manhã fevereiro
Nunca suspirar en julio por una mañana de febrero
 
Dröm är dröm och saga saga
Sonho é sonho e saga é saga
Sueño es sueño y saga es saga
Drömmer det gör blott dom svaga
Sonhador nem tem idéia vaga
Soñador ni tiene idea vaga
Vem vill inte minnas vårar?
Quem não quer lembrar da primavera?
¿Quien no quiere recordar de la primavera
Inför vinterns kalla kårar?
Nos invernos onde tudo gela?
¿En los inviernos donde todo hiela?
Vi har alla smultronställen,[1] dit vi drar oss många gånger
Todos temos os morangos silvestres, fomos muitas vezes a lugar tal
Todos tenemos las fresas silvestres, fuimos muchas veces a lugar tal
Alla har vi våra minnen, alla har vi våra sånger
Todos temos nossa lembrança, nossa canção primaveral
Todos tenemos nuestro recuerdo, nuestra canción primaveral
 
Dröm är dröm och saga saga
Sonho é sonho e saga é saga
Sueño es sueño y saga es saga
Drömmer det gör blott dom svaga
Sonhador nem tem idéia vaga
Soñador ni tiene idea vaga
Det är sagt och det är skrivet
Que está dito e escrito
Que está dicho y escrito
men nu är det så I livet
que agora estão mesmo vivos
que ahora están mismo vivos
Att dom starka som är unga, dom kan också kallas svaga
Cuja teimosia enquanto é jovem, que também pode ser chamada fraca[2]
Cuya tenacidad en cuanto es joven, que también puede ser llamada débil
Dom vill drömma, dom vill sjunga, varje hjärta får sin saga
Quererem sonhar, quererem cantar, um pouco do coração em sua saga
Quieren soñar, quieren cantar, un poco del corazón en su saga
 
Dröm är dröm och saga saga
Sonho é sonho e saga é saga
Sueño es sueño y saga es saga
Drömmer det gör blott dom svaga
Sonhador nem tem idéia vaga
Soñador ni tiene idea vaga
Det som skett är gjort och redan
Tal esboço está feito e já
Tal esbozo está hecho y ya
episod för länge sedan
episódio de longo alcance há
episodio de largo alcance hay
 
Dröm är dröm och saga saga
Sonho é sonho e saga é saga
Sueño es sueño y saga es saga
Drömmer det gör blott dom svaga
Sonhador nem tem idéia vaga
Soñador ni tiene idea vaga
Vi behöver alla drömma, vi behöver alla glömma
Cada um de nós tem de sonhar, cada um de nós tem de olvidar
Cada un de nosotros tiene que soñar, cada uno de nosotros tiene que olvidar



[1] Smultron é a palavra sueca pra morango silvestre (bosaardbei em holandês, fragola di bosco em italiano). Porém, um smultronställe, morangueiral silvestre (com o artigo definido como sufixo a palavra fica smultronstället, Os morangos silvestres, que é o título dum famoso filme de Ingmar Bergman. O substantivo plural é smultronställen) é um dos lugares favoritos das pessoas. - Gerard Kleywegt, Upsala, dezembro, 2003
Smultron es la palabra sueca para fresa silvestre (bosaardbei en holandés, fragola di bosco en italiano). Pero, un smultronställe, fresal silvestre (con el artigo definido como sufijo la palabra queda smultronstället, Las fresas silvestres, que es el título de una famosa película de Ingmar Bergman. El substantivo plural es smultronställen) es uno de los lugares favoritos de las personas. - Gerard Kleywegt, Upsala, diciembre, 2003
[2] kallas svaga: fraco chamado, débil apelo
kallas svaga: débil llamado, débil apelo